Cuando pensamos en viajar a Brasil, lo primero que viene a la mente suelen ser las playas de Río de Janeiro o la efervescencia de São Paulo. Sin embargo, existe un Brasil a pequeña escala, de ritmos pausados, grandes historias y tradiciones que laten con fuerza en la vida cotidiana.
Este año, siete localidades brasileñas han sido elegidas para representar al país en la prestigiosa lista Best Tourism Villages 2026 de la ONU Turismo. Si estás buscando tu próxima escapada con un enfoque en turismo sostenible, gastronomía local y naturaleza, toma nota de estos destinos que compiten junto a otras 268 candidatas de todo el mundo. El fallo se conocerá en diciembre en Buenos Aires.
¿Qué es el premio Best Tourism Villages?
Más que un concurso, es un reconocimiento global a comunidades de menos de 15.000 habitantes que utilizan el turismo como una herramienta para conservar sus paisajes, proteger su patrimonio cultural y natural, y generar oportunidades reales para sus habitantes. Brasil ya tiene dos ganadores previos (Testo Alto y Antônio Prado), y con estas nuevas nominaciones, busca consolidar su ruta de turismo comunitario y de experiencias.
A continuación, te presentamos estas 7 joyas ocultas y por qué deberían estar en tu lista de deseos.
- Araçá (Santa Catarina): Sabores del mar y tradición
Ubicada en una zona de protección ambiental en el litoral, esta villa mantiene una conexión profunda con la pesca artesanal. La experiencia: Recorrer senderos costeros, embarcarse en naves tradicionales y degustar una gastronomía marina que ha pasado de generación en generación.
Tip para el viajero chileno: Puedes volar desde Santiago a Florianópolis o Navegantes, y desde allí continuar un breve y pintoresco trayecto por carretera hacia la costa. - Conceição de Ibitipoca (Minas Gerais): Aventura en la Sierra
Un encuentro mágico entre montañas, calles de pueblo y la imponente Sierra de Mantiqueira, con ecos del antiguo «Camino del Oro». La experiencia: El Parque Estatal de Ibitipoca es el protagonista, ofreciendo senderos, grutas, cascadas y formaciones rocosas que combinan aventura y contemplación.
Tip para el viajero chileno: Las mejores puertas de entrada aérea son Belo Horizonte o Río de Janeiro. Desde allí, el viaje en auto o bus contratado revela los paisajes interiores del estado. - Delfinópolis (Minas Gerais): La ruta del queso y el café
En una de las regiones gastronómicas más emblemáticas de Brasil, el turismo pone en valor los saberes locales. La experiencia: Degustar el famoso Queijo Minas Artesanal da Canastra y el café de la región, mientras se exploran los senderos y cursos de agua del Parque Nacional de la Sierra de Canastra.
Tip para el viajero chileno: Se accede por carretera desde ciudades con buena conectividad aérea como São Paulo (Ribeirão Preto) o Uberaba. - Holambra (São Paulo): La capital nacional de las flores
Un rincón que parece sacado de Europa, conservando la arquitectura, gastronomía y celebraciones de la inmigración neerlandesa. La experiencia: Pasear entre campos de flores coloridos, visitar propiedades rurales y participar en festivales culturales que celebran la producción agrícola.
Tip para el viajero chileno: Está a solo 130 km de la ciudad de São Paulo. Puedes volar al aeropuerto de Viracopos (Campinas) y hacer un road trip muy sencillo y seguro. - Lençóis (Bahía): La puerta a la Chapada Diamantina
Un pueblo que supo reinventarse, conservando su patrimonio histórico mientras se convierte en el basecamp ideal para la aventura. La experiencia: Cascadas, cavernas, ríos y cañones. Los guías locales y pequeños emprendedores ofrecen recorridos que transforman la naturaleza en una fuente de valorización cultural.
Tip para el viajero chileno: Vuela a Salvador de Bahía. Desde allí, puedes tomar un vuelo regional o disfrutar de un viaje por carretera de unas horas para adentrarte en la Chapada. - São José do Barreiro (São Paulo): Historia viva y Mata Atlántica
Ubicado entre el Valle de Paraíba y la Sierra de Bocaina, es un destino para los amantes de la historia y la naturaleza preservada. La experiencia: Visitar haciendas y casonas históricas, recorrer el «Sendero del Oro» y disfrutar de una gastronomía artesanal rodeado de la exuberante Mata Atlántica.
Tip para el viajero chileno: Ideal para combinar en un viaje por carretera entre São Paulo y Río de Janeiro. Algunos atractivos requieren vehículos aptos para caminos de tierra. - Vila Flores (Rio Grande do Sul): Convivencia y legado italiano
En la Sierra Gaúcha, los sabores, la música y la memoria dan forma a una experiencia cálida y comunitaria. La experiencia: Vivir el «Filó Italiano», una tradición donde las familias se reúnen después del trabajo para compartir comidas, cantos e historias. Es el corazón del turismo rural de la zona.
Tip para el viajero chileno: Vuela a Porto Alegre y toma la carretera hacia la Serra Gaúcha (aprox. 180 km). Es una zona con fuerte identidad, similar a lo que podemos encontrar en el sur de Chile, pero con un encanto italiano único.
Estas siete candidaturas nos recuerdan que las mejores experiencias de viaje no siempre están en las grandes metrópolis. El turismo del futuro (y del presente) valora la autenticidad, la sostenibilidad y el encuentro real con las comunidades locales.
Para el viajero chileno, Brasil ofrece mucho más que carnaval y playas: ofrece rutas de café, sierras impresionantes, patrimonio europeo y una calidez humana inigualable.
¿Cuál de estos 7 pueblos de Brasil agregarías a tu lista de viajes para el próximo año? ¡Cuéntanos en los comentarios y comparte este artículo con tu compañero de aventuras!
