Estró se renueva y el resultado es un restaurante que se siente distinto desde que entras

Estró se renueva en The Ritz-Carlton Santiago

Hay restaurantes que te reciben y hay restaurantes que te envuelven. Con su reciente renovación, Estró, el restaurante de The Ritz-Carlton Santiago, apunta claramente al segundo grupo. Después de cuatro meses de trabajo, el espacio estrena una nueva atmósfera: más íntima, más cálida, más chilena —y sin perder ni un gramo de la sofisticación que lo define.

El proyecto: diseño que parte desde la identidad

La renovación fue liderada por Amalia Barreda B., arquitecta y socia de ABWB Arquitectos, a cargo del área de Arquitectura y Diseño Interior. Su enfoque no fue imponer una estética nueva, sino profundizar en lo que Estró ya era: un espacio con vocación gastronómica, conexión con Chile y hospitalidad de primer nivel.

El resultado es una intervención que no grita, sino que susurra. Cada decisión los materiales, la luz, el mobiliario, los objetos fue pensada para que el visitante sienta algo sin necesariamente saber qué lo está generando. Eso es diseño bien ejecutado.

«Queríamos que Estró transmitiera una sensación más envolvente, cálida y atemporal; un lugar donde cada elemento aportara a la experiencia sin perder autenticidad», explica Amalia Barreda B., arquitecta y socia de ABWB Arquitectos.

Los materiales que construyen la atmósfera

Uno de los ejes más visibles de la renovación es el uso de ladrillo, madera y cobre. No como decoración superficial, sino como materiales con historia, textura y vínculo con el territorio chileno. Se combinan con piezas de artesanía contemporánea, lámparas tejidas y cerámicas hechas a mano que aportan una dimensión humana al espacio y hacen que cada rincón tenga algo que contar.

Es esa mezcla de lo noble con lo artesanal la que le da a Estró su tono particular: sofisticado, pero sin distancia.

La cava y la luz: dos protagonistas inesperados

Dentro de la renovación, la cava pasa a ser el corazón visual y experiencial del restaurante. Concebida como punto de encuentro entre el vino, la gastronomía y el diseño, se convierte en una invitación a descubrir la propuesta culinaria desde cerca, de manera más íntima y conectada con el origen de cada producto.

La iluminación, por su parte, fue diseñada como una herramienta de transformación. Flexible y cuidadosamente graduada, permite que Estró se adapte a distintos momentos: un almuerzo ejecutivo tiene una luz, una cena de celebración tiene otra, y una experiencia gastronómica pausada tiene la suya. El espacio cambia sin moverse.

Una evolución, no un reemplazo

Lo más interesante de este proyecto es lo que no cambió. Estró no perdió su identidad: la profundizó. La conexión con Chile, la calidez en la hospitalidad y la excelencia gastronómica siguen siendo el centro. Lo que la renovación hizo fue darle al espacio un lenguaje más contemporáneo, más refinado, más alineado con el estándar de lujo de The Ritz-Carlton.

¿Vale la pena visitarlo?

Si Estró ya estaba en tu lista de restaurantes para una ocasión especial en Santiago, esta renovación le suma una razón más. Y si todavía no lo conocías, este es un buen momento para hacerlo: el espacio está en su mejor versión.

¡Comenta en Facebook!